Celebramos el Día Mundial de la Poesía con El Conciliábulo

Queridos y queridas poetas:

¡Feliz Día Mundial de la Poesía!

Ayer, cuando Luis y una servidora salíamos de nuestras respectivas casas a comprar el pan, pasear y reflexionar sobre la insoportable levedad del ser, tal y como hacemos todos los días, unos lunáticos que se hacían llamar El Conciliábulo nos hipnotizaron en un lenguaje desconocido mientras nos introducían dentro de un coche. Todo se volvió absolutamente negro. ¡No sabíamos dónde estábamos! No se veía nada alrededor más que campo y, quizá, de fondo, muy al fondo, el leve ruido de los coches y la carretera. Nos miramos incrédulos y fascinados al mismo tiempo. Después de diversos ritos de iniciación de corte masónico, trabajamos mano a mano con ellos para cultivar, sembrar y liberar más de mil poemas por toda la ciudad de Guadalajara en honor al día de la poesía.

Justo antes de devolvernos a nuestras casas, nos sentaron en un parque, a la sombra de un pino y nos pidieron por favor que compartiéramos con el mundo su historia de la siguiente manera:

Cuenta una antigua leyenda de las entrañas más profundas de Guadalajara que, hace muchos años, cuando la ciudad atravesaba un momento de hostigamiento entre sus clanes y la gente, atemorizada, se guarecía en sus casas por miedo a perder la vida, un grupo de personas muy sabias se juntó al abrigo de una hoguera en una de las cuevas escondidas de la capital.

Pese al silencio que reinaba fuera, la luz tenue reflejaba en sus rostros un semblante de esperanza: estaban decididos. Tenían que ayudar a los habitantes de la ciudad a recuperar la esperanza, las ganas de salir de casa, de expresarse libremente, de soñar, de habitar de nuevo la ciudad como habrían hecho antes de aquella época tan cruel y sangrienta.

Después de consultar a todo tipo de seres: brujas, gnomos, hadas, guerreros y gamusinos, convinieron en que la respuesta estaba en la propia tierra alcarreña, un terruño seco y tosco sí, pero terriblemente imaginativo.

Así fue como se creó esta secta no secreta y nada peligrosa, con el único y verdadero fin de despertar las ansias poéticas, culturales, literarias y artísticas de todos y cada uno de los habitantes de esta ciudad”.

Poco más podemos añadir, aparte de que se les ve muy decididos a seguir adelante y trabajar en cuantas acciones poéticas se les ocurran. Así que tendremos que estar muy atentos a todo lo que suceda, porque los amigos de El Conciliabulo vienen con las ideas muy poco claras y sin miedo a absolutamente nada.

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