6 Degrees Below Nothing: oscuridad, crueldad y ternura.

Imagen de la instalación 6 degrees below nothing de Andrés Beladiez y Karla Kratch

Desde el día 5 hasta el día 9 de julio, el escenario del Teatro Buero Vallejo alberga (desde las 10:00 hasta las 14:30) la instalación teatral 6 Degrees Below Nothing. Creada por Karla Kratch y Andrés Beladiez, la instalación nos invita a caminar en torno a ella y a alumbrar, en la más intensa oscuridad, la historia de la humanidad, pasada y futura, siempre cíclica y, en este caso, siempre cruel. Una propuesta muy diferente a lo que se encuentra habitualmente en Guadalajara y que interpela al visitante directamente, haciéndole participar e interpretar lo que propone esta pequeña ciudad de papel interactiva.

Como consumidor frecuente de instalaciones -y creador ocasional-, siempre intento no saber nada sobre lo que voy a ver para que así me llegue de un modo virginal y descontaminado. Si ese es vuestro caso también, os animo a que dejéis de leer y vayáis a verla. En esta ocasión, la sorpresa desde el inicio es mayúscula porque el primer estímulo que a uno le llega es la oscuridad, la más intensa oscuridad. La oscuridad en un ambiente social, como es una instalación, tiene algo inquietante. La oscuridad nos genera desconfianza de un modo natural, pero el ambiente social está fundamentado en todo lo contrario: la confianza hacia los demás, una especie de fe hacia la humanidad. Me ha resultado interesante, en consecuencia, el contraste entre ambos ámbitos y también el contenido de la propia instalación. No creo que eso estuviese buscado, pero las instalaciones tienen esas propiedades emergentes que las hacen tan interesantes. Es decir, en el ritual de la instalación quienes participan han de estar en un estado de sensibilidad que da lugar a felices hallazgos o interpretaciones como ésta. Todo forma parte de la obra.

Para vencer a la oscuridad, se nos da una linterna con dos funciones: poder moverte sin demasiado peligro y alumbrar unos sensores fotosensibles dispuestos en la ciudad de papel que nos encontramos sobre el escenario con el propósito de disparar secuencias de audio y proyecciones. El modo en que la ciudad de papel, los pequeños muñecos, las proyecciones y los audios se coordinan es sumamente satisfactorio, creando un ambiente tierno, poético y de una gran belleza. Esto es encomiable porque muchas instalaciones pecan a veces de ser demasiado tecnológicas o centrarse en la interacción, descuidando el apartado estético de la misma. No es el caso, haciendo que la instalación tenga además un apartado estético cuidado, memorable y original.

Su belleza estética, su ternura y su poética contrastan con el contenido discursivo de la instalación, algo que, desde mi sensibilidad, me parece positivo. Podríamos resumirlo con la locución de Tito Maccio Plauto: Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit” (“El hombre es lobo para el hombre, no hombre, cuando desconoce quién es el otro”). A través de fechas -pasadas y futuras-, eventos, dioramas, proyecciones y espacios sonoros, se nos muestra cómo el ser humano es cruel con el ser humano, con el otro. Terrorismo, fronteras amuralladas, guerras, crisis migratorias, abusos de poder y otros eventos del estilo se nos exponen en una gran mesa decorada como una gran ciudad de papel. En esa vorágine de crueldad, se puede ver con excelsa claridad que el verdadero problema no es la maldad en sí misma, sino la falta de empatía con el otro, con aquel que no pertenece a nuestro grupo, nuestra tribu, nuestro país, nuestro pensamiento o nuestra sensibilidad. Esa idea me llevo, una idea que hay que tener siempre presente.

Si queréis hacer vosotros vuestra propia interpretación, entrad en la oscuridad del mundo y en la pequeña ciudad de papel de 6 Degrees Below Nothing. En el Teatro Buero Vallejo del 5 al 9 de julio, de 10:00 a 14:30.

Sobre los Autores:

Karla Kratch es una artista multidisciplinar alemana afincada en Barcelona. Estudió Bellas Artes, Historia del Arte, Lingüística y Artes mediales en Alemania, Reino Unido y España. Su trabajo tiene un gran compromiso social, especialmente con el presente y el futuro, y en él emplea todo tipo de técnicas, tecnologías y mixtura de géneros. En 2018 fue premiada por la obra más innovadora en el Festival PUF de Croacia y recibió la beca STEP de la Fundación Cultural Europea. En 2019 recibió el premio a la mejor actuación en el Festival de Kotor, en Montenegro.

Andrés Beladiez es un artista multidisciplinar de Guadalajara. Es licenciado en dirección de escena y dramaturgia por la RESAD e investiga sobre trabajos multidisciplinares no convencionales con un alto contenido social y político. Desde 1999 hasta hoy ha participado en innumerables espectáculos teatrales como diseñador, director y dramaturgo. En 2002 obtuvo el premio José Luis Alonso de la Asociación de Directores de escena de España, a los que se han sumado, desde entonces, el premio a mejor espectáculo en el Festival Internacional de Kotor o el premio Clásicos en 2006 del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, entre otros.

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